THE CURE: lluvia, melancolía y otros prodigios vocales

Nunca me he considerado una fan acérrima de The Cure, aunque es un grupo con el que siempre he simpatizado y que me evoca recuerdos inolvidables. Quizá a esto contribuyó el que fuese, ‘a la fuerza’, la banda sonora de mi Erasmus. Digo ‘a la fuerza’ porque durante mi estancia por tierras irlandesas se me estropeó el mp3 y solo me dejaba reproducir música pero no añadir nueva. Casualidades de la vida, el único disco que tenía metido cuando el aparato decidió claudicar era el de los Grandes Éxitos de The Cure, así que mi caminata a la universidad se teñía a diario de los bucólicos temas de la banda inglesa liderada por el excéntrico Robert Smith.

Robert Smith

Robert Smith – The Cure – Palacio de los Deportes, Madrid – 20 de noviembre 2016

Cuando me enteré de que venían a España después de ocho años sin pisar la Península, no lo dudé dos veces, a pesar del exorbitado precio de las entradas (50 eurazos en la última fila del Palacio de los Deportes) y del año de anticipación (¡Sí, por increíble que parezca sacamos  las entradas hace un año!).  Creo que este es uno de los grupos que hay que ver una vez en la vida y desde luego no me defraudaron en absoluto.

El BarclayCard Center, lleno hasta la bandera, esperaba a que el protagonista más célebre (valga la redundancia)  de las ‘Celebrities’ de Muchachada Nui apareciese en el escena.  Fueron pasadas las 9 de la noche cuando Smith y los suyos pisaron el escenario madrileño para ofrecernos un magistral concierto que duró casi tres horas.

La puesta en escena fue bastante sobria, aunque bien es verdad que con un frontman como Robert, el atrezzo escénico se convierte en algo totalmente prescindible. Es increíble como después de tantos años en las tablas el cantante no ha perdido ni un ápice de esa voz tan maravillosa y característica. Era imposible no quedarse prendada y perderse en la profundidad de esas canciones que destilan aires melancólicos en cada uno de sus acordes.

Más de treinta temas compusieron el setlist del concierto. Entre ellos no faltaron himnos como “Never Enought”, “Friday I’m in Love”, “Boys Don’t Cry” o el “Burn”, banda sonora de una de mis películas favoritas, El Cuervo.

Sin duda, The Cure nos dio anoche una lección de poderío musical y nos demostró al pie de la letra eso de que “quien tuvo retuvo”. Creo que fue un evento que no dejó indiferente a nadie. Yo personalmente me fui  con la sensación de haber disfrutado de un concierto histórico y de haber visto a una banda legendaria.

@brokenheroes

Si te gusta... ¡Comparte! :-)Share on FacebookTweet about this on TwitterPin on Pinterest

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
A %d blogueros les gusta esto: