MEDINA AZAHARA: sed felices esta noche y soñad

Qué paradoja que sea hoy, 25 de junio de 2017, el día que escriba la primera crónica en mi blog del grupo al que sin duda más veces he visto en directo a lo largo de toda mi vida. Sin exagerar, ¿cuántas veces habré visto a Medina? ¿Veinte, treinta? Con decir que sólo en la gira de “Se abre la Puerta” les vi siete veces, creo que os podéis hacer una idea de lo que me gusta este grupo. Y es que, si hay una banda de la que me pueda declarar rotundamente fan, esa es Medina Azahara.

No puedo concretar cuándo empecé exactamente a escuchar al grupo cordobés porque desde que tengo uso de razón musical por mi casa siempre pulularon discos suyos, así que puedo decir que les llevo escuchando toda la vida y que a todos los miembros de mi familia nos encantan. Por eso no es de extrañar que en los recitales poéticos que todos los años organizaba mi madre con sus alumnos de Lengua y Literatura de los Salesianos siempre hubiese alguna canción de Medina Azahara para acompañar entre poesía y poesía.

Mi Colección Medina

Mi colección de discos de Medina Azahara

Anoche, después de unos cuantos años (demasiados), me volví a reencontrar con Medina, con Mi Grupo, y como siempre, fue mágico…

No sé qué tiene este grupo cordobés, pero sus canciones logran removerme, es complicado de explicar, pero cuando canto una canción de Medina Azahara la vivo, noto que me sale de dentro. Supongo que será por la mezcla de dos estilos que me apasionan: el poderoso rock y y la pasión flamenca. Una maravilloso cocktail llamado rock andaluz que comenzó de la mano de mi admirado Jesús de la Rosa y su banda, Triana.

El concierto comenzó pasada la media noche, después de la actuación de Sinkope, un grupo que no me acaba de convencer porque les veo demasiada mezcolanza de Extremoduro y Marea. Primero aparecieron en el escenario el batería y el bajo, las nuevas y jóvenes incorporaciones del grupo y acto seguido saltó sobre las tablas Manuel Ibáñez, el maestro de las teclas. El siguiente turno era para mi querido Paco Ventura, ese discreto genio de las seis cuerdas, y por último, Manuel Martínez, el cantante y alma mater de Medina Azahara.

Medina Azahara_2

Las primeras canciones que sonaron fueron las pertenecientes a su nuevo disco, Paraíso Prohibido. Además, anunciaron que este concierto de Vicálvaro iba a ser grabado para sacar el directo de su single “Recordando Esa Noche”. He de reconocer que estoy un poco despistada con sus últimos trabajos y que me quedé en “Origen y Leyenda” (2009), pero es que lo nuevo que hacen nunca acaba de seducirme del todo. Para mí Medina es un grupo que podría vivir perfectamente de las rentas porque su discografía está repleta de grandes clásicos, aunque sí que es verdad que es muy de valorar que sigan componiendo.

Una vez cumplido con el protocolo de presentación del nuevo disco, empezó la retahíla de canciones de siempre, esas que han hecho grandes a esta banda. Bajo el encapotado cielo de la noche madrileña comenzaron a sonar temas como: “Palabras de Libertad”, “Junto a Lucía“, “Hay un lugar”, “Tierra de Libertad” o “Solo un Camino”.

Medina en concierto

Para tocar “La Tierra Perdida (O.U.A)“, como vienen haciendo desde hace años, Manuel Martínez, el cantante, pidió al público femenino y al masculino que colaborasen haciendo dos coros diferentes. La verdad es que es un formato que está claro que funciona porque metes a la gente en el concierto y haces que canten aunque no conozcan la canción.

Tierra Perdida OUA

Otro momento a destacar fue cuando interpretaron “Córdoba”, el tema que compusieron para la ciudad que les vio nacer como grupo. Fue para mí muy emocionante por el especial vínculo que desde hace un tiempo me une a esa asombrosa ciudad que visito todos los años por las Cruces de Mayo. Qué razón tiene Medina cuando se refiere a ella diciendo que “aquel que viene nunca se va“…

Cómo echaba de menos ver al virtuoso guitarrista Paco Ventura en acción. Siempre me ha encantado los gestos de complicidad y las atentas sonrisas que dedica a su entregado público de las primeras filas. Qué ser más entrañable, dan ganas de subirse al escenario y darle un abrazo.

Paco Ventura

También hubo un recuerdo para Triana con los temas “Abre la Puerta” y “El Lago“, donde Manuel Ibáñez nos deleitó con los inconfundibles acordes de teclado de esta obra maestra de la música. Por cierto, hablando de teclas, qué chulo el teclado portátil con el que se ha agenciado el músico y que le permitió moverse por todo el escenario y salir de esa segunda fila donde normalmente quedan relegados los pianos.

Manuel Ibañez y Paco Ventura

Qué ilusión me hizo que tocaran “Al Padre Santo de Roma“, creo que esta canción es la mejor muestra de lo que es el rock andaluz. Hacía años que no la oía y no recuerdo haberla escuchado mucho en sus repertorios en directo, así que la disfruté cual enajenada recién salida de la López Ibor.

El concierto iba tocando a su fin y llegó el momento de esas dos canciones que todo el público estaba deseando corear: “Necesito Respirar” y “Todo Tiene Su Fin”, entre las que se coló “Paseando por la Mezquita“, uno de sus más grandes y antiguos éxitos.

Manuel Martinez Medina Azahara_2

El colofón a una noche mágica tenía que ponerlo sin duda el tema que Medina compuso a todos aquellos (a toda esa gente) que llevamos junto a ellos toda la vida dándoles nuestro apoyo y siguiéndoles concierto tras concierto. Como no podía ser de otra manera, la velada acabó con “A Toda Esa Gente“.       

Despedida Medina Azahara_2

Como viene siendo habitual, el carismático cantante se despidió deseándonos a todos los allí presentes cuatro cosas: que seamos muy Felices, que tengamos mucho Amor, que tengamos mucha Paz y mucha mucha Libertad. Si os fijáis, las cuatro palabras sobre las que versan la mayoría de las canciones de Medina Azahara 😛

Si hay una palabra que pueda definir lo que sentí durante las dos horas y media que duró el espectáculo es, sin duda, Felicidad. Solo Medina Azahara es capaz de hacerme disfrutar y vivir cada concierto como si fuese el último. No era consciente de lo mucho que necesitaba volver a verles y lo que les echaba de menos.  Prometo que en este blog se escribirán muchas más crónicas de sus directos y que nunca, nunca, volverán a pasar cuatro años sin verles.  

Paco Ventura y Manuel Martinez

 “Sed felices esta noche y soñad,

  rompamos las cadenas y volad

hay que gritar al mundo la verdad,

que libre es el viento y nada más”. 

@Brokenheroes

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2 Comentarios

  1. Alex

    El grupo con el mejor director que he visto. De los que emocionan. Muy grandes!!!
    Y muy grande la crónica!!! 😉

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  2. Siso

    Nunca he sido muy fan de Medina, si bien me gustan muchas de sus canciones y en los conciertos me divierto en grande, reconozco que no siento la pasión que trasladas en tu texto. Que un grupo haga despertar tantas emociones es lo verdaderamente poderoso. También sucede creo, en general, con los grupos con los que nos hemos criado, que hemos dejado de escuchar los últimos trabajos pero que nos trasladan a unos años muy felices de nuestra infancia y adolescencia. Espero que Medina te lea, seguro que les gusta!!

    PD: siento discrepar con el comentario de Sinkope, creo que empezaron antes que Marea con lo que las influencias irían en todo caso en el otro sentido, y me parece que sí tienen una personalidad propia… pero para gustos…

    Responder

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